



El verano de nuestra infancia

Hay veranos que, aunque pasen los años, se quedan para siempre en nuestra memoria.
Son esos días largos en los que parecía que el tiempo no existía, las tardes de juegos, los paseos sin rumbo, los pies descalzos y esa sensación de libertad que solo tenemos cuando somos niños.
Cuando somos pequeños no pensamos en guardar recuerdos. Simplemente vivimos cada momento, descubrimos, jugamos y nos dejamos sorprender. No sabemos que, algún día, echaremos de menos esa forma tan bonita de mirar el mundo.
Por eso me gusta tanto fotografiar la infancia. Porque los niños crecen rápido y cada etapa es única. Sus gestos, su manera de caminar, de mirar y de descubrir todo lo que les rodea cambian casi sin darnos cuenta.
Esta sesión, entre campos de lavanda, me recuerda precisamente a eso: a la infancia vivida como una pequeña aventura y a esos veranos que algún día recordaremos con una sonrisa. 💜
Porque el verano termina, los niños crecen… pero una fotografía puede conseguir que, durante un instante, volvamos a ese lugar.
A ese verano. A esa edad. A ese momento.
📸 Marian Brun Fotografía Creativa · Fotografía infantil y familiar en Navarra



